Lo que John Lennon me contó ayer

Escrito May 1, 2009

       No, no me he vuelto loco -o cuerdo-. No necesito que alguien resucite para que, de alguna forma, pueda contarme cosas. Y no, ni soy chamán, ni mago, ni lector de mentes a distancia, ni tengo poderes telepáticos, ni otra suerte de genética sobrenatural. Simplemente intento buscar señales y/o signos. Y la comunicación es un campo minado de ellas. Evidentemente, una cosa son señales en sí mismas y otra muy distintas son las interpretaciones que le podamos otorgar. Entonces es cuando la biografía, la psicología y el contexto pueden ayudarnos a desentrañar significados a primera vista ocultos. Y no, tampoco soy Dan Brown, ni esto es El Código Da Vinci. Eso lo uso para limpiarme cuando voy al baño...

 

        Si hay alguien que tenga curiosidad por saber por qué John Lennon pasó de ese flequillo cuidadosamente cortado y abrillantado -que lucía en los primeros años de la banda- y que casi le caía hasta una especie de sonrisa Profiden, todo ello concienzudamente enmarcado en un traje rimado con la corbata, a una fachada más bien seria, posiblemente algo descuidada y con aspecto de ecologista cultivador de lechugas, no puede ni debe perderse una serie/documental llamada Beatles Anthology. Son 9 capítulos en los que se explica la formación, biografía y carrera de los de Liverpool, pero también cómo se formó la industria, los primeros casos del show-business y la música prefabricada. Otra cosa también muy importante: cómo los Beatles pasaron de ser un "juego" de 4 jóvenes, casi adolescentes, a un grupo fundamental en la Historia de la Música.

 

        Todo eso está muy bien, pero si tuviera que quedarme con algo sería con la posibilidad que nos ofrece dicho documental para poder analizar la metamorfosis en la personalidad de John Lennon. Cómo aquel joven de ojos ligeramente rasgados pasa de una sonrisa sobreactuada con la que intenta caer bien al público, a sentirse como una morsa de circo, una mera máquina registradora de una compañía, uno de los 4 ingredientes en la fórmula de los huevos de oro. En definitiva, cómo un joven más actor que músico va transformándose en el Lennon maduro, pensador, filósofo. Ese mismo que, pudiendo haber vivido durante el resto de su vida en las Islas Bahamas con la más absoluta de las tranquilidades, acabaría enfrentándose a cierta Administración estadounidense e incluso a la opinión pública; la misma que años antes había sacralizado a The Beatles -impresiona las cosas que cuenta Ringo Starr acerca de personas que les llevaban niños con deformaciones-.

 

         Este documental ilustra a la perfección cómo alguien que en principio "juega" a ser músico acaba quemándose con el contexto que le rodea. Cómo un joven intérprete y casi actor cómico acaba dejando de sonreír. Cómo un artista entiende, al cabo de un tiempo de carrera, cuando está siendo utilizado. Cómo alguien como John Lennon fue aborreciendo su propio sueño hasta casi convertirse en una extraña pesadilla en la que se sentía atrapado. Cómo la industria es capaz de hacer que digas una u otra cosa, que escribas una u otra nota. Cómo la música se convierte en marketing. Cómo lo natural se convierte en algo tan artificial como el dinero. Y eso, para alguien como John Winston Lennon era, sencillamente, demasiado.

 

       Hoy en día, que tanto se habla de propiedad intelectual y arte, creo que John tendría muchas cosas que explicarnos. Seguramente también Kurt Donald Cobain, pero de él ya os hablaré otro día.

 

         Espero que sepáis escuchar lo mismo que John me contó ayer. Por favor, esto es SÓLO una canción, que nadie lo tome más allá de una reivindicación de Lennon acerca de su propia biografía. Esto no tiene nada que ver con ninguna especie de Verdad Absoluta.

 

 

        

 

 

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